free book ebook online reading
eBook Title
Doña Perfecta
Author Language Character Set
Benito Pérez Galdós English ISO-8859-1


You are here --- [ Home / Author Index B / Benito Pérez Galdós / Doña Perfecta / Page #15 ]

[15] mandado que durmiera; pero ella, precipitada ya por el
despeñadero de la desobediencia, velaba.

--¿Por qué no duermes?--le preguntó su madre.--Yo
no pienso acostarme en toda la noche. Ya sabes que Caballuco
se ha llevado los hombres que teníamos aquí. Puede
[20] suceder cualquier cosa, y yo vigilo.... Si yo no vigilara,
¿qué sería de ti y de mí?...

--¿Qué hora es?--preguntó la muchacha.

--Pronto será media noche.... Tú no tendrás miedo
... pero yo lo tengo.

[25] Rosarito temblaba, y todo indicaba en ella la más negra
congoja. Sus ojos se dirigían al cielo como cuando se
quiere orar; miraban luego a su madre, expresando un vivo
terror.

--¿Pero qué tienes?

[30] --¿Ha dicho usted que era media noche?

--Sí.

--Pues.... ¿Pero es ya media noche?

Rosario quería hablar, sacudía la cabeza, encima de la
cual se le había puesto un mundo.

--Tú tienes algo... a ti te pasa algo--dijo la madre           216
clavando en ella los sagaces ojos.

--Sí... quería decirle a usted--balbució la muchacha,--
quería decir... Nada, nada, me dormiré.

[5]  --Rosario, Rosario. Tu madre lee en tu corazón como
en un libro--exclamó doña Perfecta con severidad.--Tú
estás agitada. Ya te he dicho que estoy dispuesta a perdonarte
si te arrepientes; si eres niña buena y formal...

--Pues qué, ¿no soy buena yo? ¡Ay, mamá, mamá mía,
[10] yo me muero!

Rosario porrumpió en llanto congojoso y dolorido.

--¿A qué vienen esos lloros?--dijo su madre abrazándola.--
Si son lágrimas del arrepentimiento, benditas sean.

--Yo no me arrepiento, yo no puedo arrepentirme--gritó
[15] la joven con arrebato de desesperación que la puso sublime.

Irguió la cabeza, y en su semblante se pintó súbita, inspirada
energía. Los cabellos le caían sobre la espalda. No
se ha visto imagen más hermosa de un ángel dispuesto a
rebelarse.

[20] --¿Pero te vuelves loca o qué es esto?--dijo doña Perfecta,
poniéndole ambas manos sobre los hombros.

--¡Me voy, me voy!--dijo la joven, expresándose con
la exaltación del delirio.

Y se lanzó fuera del lecho.

[25] --Rosario, Rosario... Hija mía... ¡Por Dios!
¿Qué es esto?

--¡Ay! mamá, señora--exclamó la joven, abrazándose
a su madre.--Áteme usted.

--En verdad, lo merecías... ¿Qué locura es esta?

[30] --Áteme usted... Yo me marcho, me marcho con él.

Doña Perfecta sintió borbotones de fuego que subían de
su corazón a sus labios. Se contuvo, y sólo con sus ojos
negros, más negros que la noche, contestó a su hija.

--¡Mamá, mamá mía, yo aborrezco todo lo que no sea
él!--exclamó Rosario.--Óigame usted en confesión, porque       217
quiero confesarlo a todos, y a usted la primera.

--Me vas a matar, me estás matando.

--Yo quiero confesarlo, para que usted me perdone...
[5]  Este peso, este peso que tengo encima no me deja vivir...

--¡El peso de un pecado!... Añádele encima la
maldición de Dios, y prueba a andar con ese fardo, desgraciada
... Sólo yo puedo quitártelo.

--No, usted no, usted no--gritó Rosario con desesperación.--
[10] Pero óigame usted, quiero confesarlo todo, todo
... Después arrójeme usted de esta casa, donde he
nacido.

--¡Arrojarte yo!...

--Pues me marcharé.

[15] --Menos. Yo te enseñaré los deberes de hija que has
olvidado.

--Pues huiré; él me llevará consigo.

--¿Te lo ha dicho, te lo ha aconsejado, te lo ha mandado?
--preguntó la madre, lanzando estas palabras como rayos
[20] sobre su hija.

--Me lo aconseja... Hemos concertado casarnos.
Es preciso, mamá, mamá mía querida. Yo la amaré a usted
... Conozco que debo amarla... Me condenaré si no
la amo.

[25] Se retorcía los brazos, y cayendo de rodillas, besó los
pies a su madre.

--¡Rosario, Rosario!--exclamó doña Perfecta con terrible
acento.--Levántate.

Hubo una pequeña pausa.

[30] --¿Ese hombre, te ha escrito?

--Sí.

--¿Le has vuelto a ver después de aquella noche?

--Sí.

--¡Y tú!...

--Yo también... ¡Oh! señora. ¿Por qué me mira                  218
usted así? Usted no es mi madre.

--Ojalá no. Gózate en el daño que me haces. Me
matas, me matas sin remedio--gritó la señora con indecible
[5]  agitación.--Dices que ese hombre...

--Es mi esposo... Yo seré suya, protegida por la ley
... Usted no es mujer... ¿Por qué me mira usted de
ese modo que me hace temblar? Madre, madre mía, no me
condene usted.

[10] --Ya tú te has condenado; basta. Obedéceme y te perdonaré
... Responde: ¿cuándo recibiste cartas de ese
hombre?

--Hoy.

--¡Qué traición! ¡Qué infamia!--exclamó la madre,
[15] antes bien rugiendo que hablando.--¿Esperabais veros?

--Sí.

--¿Cuándo?

--Esta noche.

--¿Dónde?

[20] --Aquí, aquí. Todo lo confieso, todo. Sé que es un
delito... Soy una infame; pero usted, que es mi madre,
me sacará de este infierno. Consienta usted... Dígame
usted una palabra, una sola.

--¡Ese hombre aquí, en mi casa!--gritó doña Perfecta,
[25] dando algunos pasos que parecían saltos hacia el centro de
la habitación.

Rosario la siguió de rodillas. En el mismo instante oyéronse
tres golpes, tres estampidos, tres cañonazos. Era el
corazón de María Remedios que tocaba a la puerta, agitando
[30] la aldaba. La casa se estremecía con temblor pavoroso.
Madre e hija se quedaron como estatuas.

Bajó a abrir un criado, y poco después en la habitación
de doña Perfecta entró María Remedios, que no era mujer,
sino un basilisco envuelto en un mantón. Su rostro, encendido  219
por la ansiedad, despedía fuego.

--- Ahí está, ahí está--dijo al entrar.--Se ha metido en
la huerta por la puertecilla condenada...

[5]  Tomaba aliento a cada sílaba.

--Ya entiendo--repitió doña Perfecta con una especie
de bramido.

Rosario cayó exánime al suelo y perdió el conocimiento.

--Bajemos--dijo doña Perfecta sin hacer caso del desmayo
[10] de su hija.

Las dos mujeres se deslizaron por la escalera como dos
culebras. Las criadas y el criado estaban en la galería sin
saber qué hacer. Doña Perfecta pasó por el comedor a la
huerta, seguida de María Remedios.

[15] --Afortunadamente tenemos ahí a Ca... Ca... Caballuco
--dijo la sobrina del canónigo.

--¿Dónde?

--En la huerta también... Sal... sal... saltó la
tapia.

[20] Doña Perfecta exploró la obscuridad con sus ojos llenos
de ira. El rencor les daba la singular videncia de la raza
felina.

--Allí veo un bulto--dijo.--Va hacia las adelfas.

--Es él--gritó Remedios.--Pero allá aparece Ramos...
[25] ¡Ramos!

Distinguieron perfectamente la colosal figura del Centauro.

--¡Hacia las adelfas!... ¡Ramos, hacia las adelfas!...

Doña Perfecta adelantó algunos pasos. Su voz ronca,
que vibraba con acento terrible, disparó estas palabras:

[30] --Cristóbal, Cristóbal... ¡mátale!

Oyóse un tiro. Después otro.


220

XXXII

FINAL

De D. Cayetano Polentinos a un su amigo de Madrid

_Orbajosa 21 de Abril_.

"Querido amigo: Envíeme usted sin tardanza la edición
de 1562 que dice ha encontrado entre los libros de la testamentaría
de Corchuelo. Pago ese ejemplar a cualquier
precio. Hace tiempo que lo busco inútilmente, y me tendré
[5]  por mortal virtuosísimo poseyéndolo. Ha de hallar usted
en el colophón un casco con emblema sobre la palabra _Tractado_,
y la X de la fecha MDLXII ha de tener el rabillo
torcido. Si en efecto concuerdan estas señas con el ejemplar,
póngame usted un parte telegráfico, porque estoy muy
[10] inquieto... aunque ahora me acuerdo de que el telégrafo,
con motivo de estas importunas y fastidiosas guerras, no
funciona. A correo vuelto espero la contestación."

"Pronto, amigo mío, pasaré a Madrid con objeto de
imprimir este tan esperado trabajo de los _Linajes de Orbajosa_.
[15] Agradezco a usted su benevolencia, mi querido amigo;
pero no puedo admitirla en lo que tiene de lisonja. No
merece mi trabajo, en verdad, los pomposos calificativos
con que usted lo encarece; es obra de paciencia y estudio,
monumento tosco, pero sólido y grande, que elevo a las
[20] grandezas de mi amada patria. Pobre y feo en su hechura,
tiene de noble la idea que lo ha engendrado, la cual no es
otra que convertir los ojos de esta generación descreída y
soberbia hacia los maravillosos hechos y acrisoladas virtudes
de nuestros antepasados. ¡Ojalá que la juventud estudiosa
de nuestro país diera este paso a que con todas mis
fuerzas la incito! ¡Ojala fueran puestos en perpetuo olvido
los abominables estudios y hábitos intelectuales introducidos
por el desenfreno filosófico y las erradas doctrinas! ¡Ojalá
se emplearan exclusivamente nuestros sabios en la contemplación 221
de aquellas gloriosas edades, para que, penetrados
de la substancia y benéfica savia de ellas los modernos
tiempos, desapareciera este loco afán de mudanzas y esta
[5]  ridicula manía de apropiarnos ideas extrañas, que pugnan]
con nuestro primoroso organismo nacional. Temo mucho
que mis deseos no se vean cumplidos, y que la contemplación
de las perfecciones pasadas quede circunscrita al estrecho
círculo en que hoy se halla, entre el torbellino de la
[10] demente juventud que corre detrás de vanas utopias y bárbaras
novedades. ¿Cómo ha de ser, amigo mío? Creo que
dentro de algún tiempo ha de estar nuestra pobre España
tan desfigurada, que no se conocerá ella misma ni aun mirándose
en el clarísimo espejo de su limpia historia."

[15] "No quiero levantar mano de esta carta sin participar a
usted un suceso desagradable: la desastrosa muerte de un
estimable joven, muy conocido en Madrid, el ingeniero de
caminos D. José de Rey, sobrino de mi cuñada. Acaeció
este triste suceso anoche en la huerta de nuestra casa, y aún
[20] no he formado juicio exacto sobre las causas que pudieron
arrastrar al desgraciado Rey a esta horrible y criminal
determinación. Según me ha referido Perfecta esta mañana
cuando volví de Mundogrande, Pepe Rey, a eso de las
doce de la noche, penetró en la huerta de esta casa y se
[25] pegó un tiro en la sien derecha, quedando muerto en el acto.
Figúrese usted la consternación y alarma que se producirían
en esta pacífica y honrada mansión. La pobre Perfecta se
impresionó tan vivamente, que nos hemos asustado; pero
ya está mejor, y esta tarde hemos logrado que tome un sopicaldo.
[30] Empleamos todos los medios de consolarla, y como
es buena cristiana, sabe soportar con edificante resignación
las mayores desgracias."

"Acá, para entre los dos, amigo mío, diré a usted que en
el terrible atentado del joven Rey contra su propia existencía,
debió influir grandemente una pasión contrariada, tal          222
vez los remordimientos por su conducta y el estado de hipocondría
amarguísima en que se encontraba su espíritu. Yo
le apreciaba mucho; creo que no carecía de excelentes
[5]  cualidades; pero aquí estaba tan mal estimado, que ni una
sola vez oí hablar bien de él. Según dicen, hacía alarde de
ideas y opiniones extravagantísimas; burlábase de la religión;
entraba en la iglesia fumando y con el sombrero
puesto; no respetaba nada, y para él no había en el mundo
[10] pudor, ni virtudes, ni alma, ni ideal, ni fe, sino tan sólo
teodolitos, escuadras, reglas, máquinas, niveles, picos y
azadas. ¿Qué tal? En honor de la verdad, debo decir que
en sus conversaciones conmigo, siempre disimuló tales ideas,
sin duda por miedo a ser destrozado por la metralla de mis
[15] argumentos; pero de público se refieren de él mil cuentos
de herejías y estupendos desafueros."

"No puedo seguir, querido, porque en este momento
siento tiros de fusilería. Como no me entusiasman los
combates, ni soy guerrero, el pulso me flaquea un tantico.
[20] Ya le impondrá a usted de ciertos pormenores de esta guerra
su afectísimo, etc., etc."


_22 de Abril._

"Mi inolvidable amigo: Hoy hemos tenido una sangrienta
refriega en las inmediaciones de Orbajosa. La gran
partida levantada en Villahorrenda ha sido atacada por las
[25] tropas con gran coraje. Ha habido muchas bajas por una
y otra parte. Después se dispersaron los bravos guerrilleros;
pero van muy envalentonados, y quizá oiga usted
maravillas. Mándalos, a pesar de estar herido en un brazo,
no se sabe cómo ni cuándo, Cristóbal Caballuco, hijo de
[30] aquel egregio Caballuco que usted conoció en la pasada
guerra. Es el caudillo actual de grandes condiciones para
el mando, y además honrado y sencillo. Como al fin hemos
de presenciar un arreglito amistoso, presumo que Caballuco    223
será general del ejército español, con lo cual uno y otro
ganarán mucho."

"Yo deploro esta guerra, que va tomando proporciones
[5]  alarmantes; pero reconozco que nuestros bravos campesinos
no son responsables de ella, pues han sido provocados
al cruento batallar por la audacia del Gobierno; por la
desmoralización de sus sacrilegos delegados; por la saña
sistemática con que los representantes del Estado atacan lo
[10] más venerando que existe en la conciencia de los pueblos,
la fe religiosa y el acrisolado españolismo, que por fortuna
se conservan en lugares no infestados aún de la asoladora
pestilencia. Cuando a un pueblo se le quiere quitar su
alma para infundirle otra; cuando se le quiere descastar,
[15] digámoslo así, mudando sus sentimientos, sus costumbres,
sus ideas, es natural que ese pueblo se defienda, como el
que en mitad de solitario camino se ve asaltado de infames
ladrones. Lleven a las esferas del Gobierno el espíritu y
la pura salutífera substancia de mi obra de los _Linajes_
[20] (perdóneme usted la inmodestia), y entonces no habrá
guerras."

"Hoy hemos tenido aquí una cuestión muy desagradable.
El clero, amigo mío, se ha negado a enterrar en sepultura
sagrada al infeliz Rey. Yo he intervenido en este asunto,
[25] impetrando del señor obispo que levantara anatema de tanto
peso; pero nada se ha podido conseguir. Por fin hemos
empaquetado el cuerpo del joven en un hoyo que se hizo en
el campo de Mundogrande, donde mis pacienzudas exploraciones
han descubierto la riqueza arqueológica que usted
[30] conoce. He pasado un rato muy triste, y aún me dura la
penosísima impresión que recibí. D. Juan Tafetán y yo
somos los únicos que acompañaron el fúnebre cortejo. Poco
después fueron allá (cosa rara) esas que llaman aquí las
Troyas, y rezaron largo rato sobre la rústica tumba del matemático.
Aunque esto parecía una oficiosidad ridícula, me               224
conmovió."

"Respecto de la muerte de Rey, corre por el pueblo el
rumor de que fué asesinado. No se sabe por quién. Aseguran
[5]  que él lo declaró así, pues vivió como hora y media.
Guardó secreto, según dicen, respecto a quién fué su matador.
Repito esta versión sin desmentirla ni apoyarla.
Perfecta no quiere que se hable de este asunto, y se aflige
mucho siempre que lo tomo en boca."

[10] "La pobrecita, apenas ocurrida una desgracia, experimenta
otra que a todos nos contrista mucho. Amigo mío,
ya ha hecho una nueva víctima la funestísima y rancia
enfermedad connaturalizada en nuestra familia. La pobre
Rosario, que iba saliendo adelante, gracias a nuestros cuidados,
[15] está ya perdida de la cabeza. Sus palabras incoherentes,
su atroz delirio, su palidez mortal, recuérdanme a mi
madre y hermana. Este caso es el más grave que he presenciado
en mi familia, pues no se trata de manías, sino de
verdadera locura. Es triste, tristísimo, que entre tantos yo
[20] sea el único que ha logrado escapar conservando mi juicio
sano y entero, y totalmente libre de ese funesto mal."

"No he podido dar sus expresiones de usted a D. Inocencio,
porque el pobrecito se nos ha puesto malo de repente,
y no recibe a nadie ni permite que le vean sus más íntimos
[25] amigos. Pero estoy seguro de que le devuelve a usted sus
recuerdos, y no dude que pondrá mano al instante en la
traducción de varios epigramas latinos que usted le recomienda....
Suenan tiros otra vez. Dicen que tendremos
gresca esta tarde. La tropa acaba de salir."


_Barcelona 1° de Junio._

[30] "Acabo de llegar aquí, después de dejar a mi sobrina
Rosario en San Baudilio de Llobregat. El director del
establecimiento me ha asegurado que es un caso incurable."

"Tendrá, sí, una asistencia esmeradísima en aquel alegre y     225
grandioso manicomio. Mi querido amigo, si alguna vez
caigo yo también, llévenme a San Baudilio. Espero encontrar
a mi vuelta pruebas de los _Linajes_. Pienso añadir seis
[5]  pliegos, porque sería gran falta no publicar las razones que
tengo para sostener que Mateo Díaz Coronel, autor del
_Métrico Encomio_, desciende por la línea materna de los
Guevaras y no de los Burguillos, como ha sostenido erradamente
el autor de la _Floresta amena_."

[10] "Escribo esta carta principalmente para hacerle a usted
una advertencia. He oído aquí a varias personas hablar
de la muerte de Pepe Rey, refiriéndola tal como sucedió
efectivamente. Yo revelé a usted este secreto cuando nos
vimos en Madrid, contándole lo que supe algún tiempo
[15] después del suceso. Extraño mucho que no habiéndolo
dicho yo a nadie más que a usted, lo cuenten aquí con todos
sus pelos y señales, explicando cómo entró en la huerta,
cómo descargó su revólver sobre Caballuco cuando vió que
éste le acometía con la navaja, cómo Ramos le disparó después
[20] con tanto acierto que le dejó en el sitio.... En fin,
mi querido amigo, por si inadvertidamente ha hablado de
esto con alguien, le recuerdo que es un secreto de familia,
y con esto basta para una persona tan prudente y discreta
como usted."

[25] "Albricias, albricias. En un periodiquillo he leído que
Caballuco ha derrotado al brigadier Batalla."


_Orbajosa 12 de Diciembre._

"Una sensible noticia tengo que dar a usted. Ya no
tenemos Penitenciario, no precisamente porque haya pasado
a mejor vida, sino porque el pobrecito está desde el mes
[30] de Abril tan acongojado, tan melancólico, tan taciturno, que
no se le conoce. Ya no hay en él ni siquiera dejos de aquel
humor ático, de aquella jovialidad correcta y clásica que le
hacía tan amable. Huye de la gente, se encierra en su          226
casa, no recibe a nadie, apenas toma alimento, y ha roto
toda clase de relaciones con el mundo. Si le viera usted
no le conocería, porque se ha quedado en los puros huesos.
[5]  Lo más particular es que ha reñido con su sobrina y vive
solo, enteramente solo en una casucha del arrabal de Baidejos.
Ahora dicen que renuncia su silla en el coro de la
catedral y se marcha a Roma. ¡Ay! Orbajosa pierde mucho,
perdiendo a su gran latino. Me parece que pasarán años
[10] tras años y no tendremos otro. Nuestra gloriosa España se
acaba, se aniquila, se muere."


_Orbajosa 23 de Diciembre._

"El joven que recomendé a usted en carta llevada por él
mismo, es sobrino de nuestro querido Penitenciario, abogado
con puntas de escritor. Esmeradamente educado por su
[15] tío, tiene ideas juiciosas. ¡Cuán sensible sería que se corrompiera
en ese lodazal de filosofismo e incredulidad! Es
honrado, trabajador y buen católico, por lo cual creo que
hará carrera en un bufete como el de usted.... Quizás le
llevará una ambicioncilla (pues también la tiene) a las lides
[20] políticas, y creo que no sería mala ganancia para la causa
del orden y la tradición, hoy que la juventud está pervertida
y acaparada por los _de la cáscara amarga_. Acompáñale su
madre, una mujer ordinaria y sin barniz social, pero que
tiene un corazón excelente y acendrada piedad. El amor
[25] materno toma en ella la forma algo abigarrada de la ambición
mundana, y dice que su hijo ha de ser Ministro. Bien
puede serlo."

"Perfecta me da expresiones para usted. No sé a punto
fijo qué tiene; pero ello es que nos inspira cuidado. Ha
[30] perdido el apetito de una manera alarmante, y o yo no entiendo
de males, o allí hay un principio de ictericia. Esta
casa está muy triste desde que falta Rosario, que la alegraba
con su sonrisa y su bondad angelical. Ahora parece que         227
hay una nube negra encima de nosotros. La pobre
Perfecta habla frecuentemente de esta nube, que cada vez se
pone más negra, mientras ella se vuelve cada día más
[5]  amarilla. La pobre madre halla consuelo a su dolor en la religión
y en los ejercicios del culto, que practica cada vez con más
ejemplaridad y edificación. Pasa casi todo el día en la
iglesia, y gasta su gran fortuna en espléndidas funciones, en
novenas y manifiestos brillantísimos. Gracias a ella, el culto
[10] ha recobrado en Orbajosa su esplendor de otros días. Esto
no deja de ser un consuelo en medio de la decadencia y
acabamiento de nuestra nacionalidad...."

"Mañana irán las pruebas.... Añadiré otros dos pliegos,
porque he descubierto un nuevo orbajosense ilustre.
[15] Bernardo Amador de Soto, que fué espolique del duque de
Osuna, le sirvió durante la época del vireinato de Nápoles,
y aun hay indicios de que no hizo nada, absolutamente nada,
en el complot contra Venecia."




XXXIII




Esto se acabó. Es cuanto por ahora podemos decir de
[20] las personas que parecen buenas y no lo son.




NOTES


Page =1=, Line 2 =se detuvo=: on the grammar of reflexive verbs, and the
translation of reflexive verbs in this book, see the Vocabulary under
=se=.

=1= 9 =aquél=: the unaccented masculine and feminine forms =aquel, ese=,
etc. modify a noun expressed; the accented forms =aquél, ése=, etc.,
refer to a noun clearly thought of (here =apeadero=) with the same
sense as if they were modifiers of an understood noun; the neuter
singular forms =aquello, eso, esto=, refer to a thought for whose
expression no particular noun is in mind.

=1= 11 =propiedad del autor=: the regular Spanish for 'copyrighted.'

=1= 14 =eran subidas al furgón:= 'were being put into the baggage car'
(furgón = Fr. _fourgon_). R. 811; K. 384, 387; C. 270, I.--=Se me había
olvidado=: R. 844; K. 406.

=1= 17 =un frío de tres mil demonios=: the hyperbole implied in
=demonio= is commonly heightened by the addition of =tres mil, ocho mil,
todos=, etc.

=1= 19 =donde descansar=: R. 1223; C. 277, 3.

=2= 3 =al compás de la marcha=: 'in rhythm with his walk.'

=2= 5 =al que=: R. 448; C. 108, _a._

=2= 13 =cestas=: in Europe heavy baskets are much used for crates.

=2= 19 =una obscura masa=, etc.: 'a dim mass of dark gray cloth wound
round itself; i.e. the large =capa=, or circular cloak, one edge of
which hangs from the left shoulder in front of the person, while the
rest is thrown completely round the body and back over the same
shoulder.

=2= 29 =será=: R. 1195; K. 703, _c_; C. 266.

=2= 32 =guste=: R. 895; K. 710; C. 109, 3.

=3= 17 =oprimiría=: 'was to press.' The conditional is here used without
any sense of a condition implied; it represents a future of necessity or
intention (equivalent to Eng. 'is to do a thing'), thrown into the past
by the sequence of narration.

=3= 20 =cargaría=: for tense see n. on =1.= 173. The verb =cargar= means
either 'load' or 'take on a load,' 'carry as a load.'

=3= 23 =se iba escurriendo=: R. 528; K. 208; C. 207, 5.

=3= 26 =lanzó=: the subject is =el tren=, i.e. the engine (=máquina=).

=4= 1 =empezada la caminata=: R. 1228, 2; K. 741; C. 276, 5.

=4= 3 =de muy buen ver=: 'of very good appearance,' 'very good to look
upon.' R. 1206, rem. 1.

=4= 8 =vamos al caso=: 'let us come to the point.'

=4= 13 =Así viviera=: 'I wish... might live.' =Así= is often used to
introduce a wish (C. 282, 3,_c_). The usage probably arose from phrases
of asseveration, like the Eng. 'so may I prosper as I tell the truth.'

=4= 14 =que le echan en la tierra=: 'which they' (i.e. people) 'bestow
upon her on earth.'

=4= 17 =Bien haya quien a los suyos parece=: 'a blessing on one who is
like his own (family),' colloquial phrase derived from the proverb
"Quien a los suyos se parece, honra merece." R. 860; K. 353,_a_; C. p.
229, n.

=4= 22 =Poco va de Pedro a Pedro=: 'Peter and Peter [i. e. you and she]
are pretty nearly even'; the proverb says =algo= (or =mucho=) =va de
Pedro a Pedro=, 'there's quite a difference in Peters,' i.e. in persons
who might be classed together.

=4= 24 =metidillo en=: 'up to his ears in'; past participle of =meter=,
with diminutive termination perhaps implying depreciation. Words formed
with diminutive, augmentative, or depreciative suffixes are given in the
vocabulary of this book with appropriate definitions; but in general
dictionaries they are not individually given, because of the inordinate
bulk which a list of them all would have. The user of the dictionary is
expected to recognize the suffix and its force, and to find in the
dictionary the word to which the suffix is appended. The student must
therefore form the habit of consulting over and over those pages of his
grammar which deal with these suffixes, and of recognizing at sight such
orthographical changes of consonants as those by which =poco= with
=-ito= makes =poquito=, and =pez= with =-ecillo= (longer form of
=-illo=) makes =pececillo=.

=5= 3 =que no viven=: 'fit to die.' An idiomatic phrase of emphasis.

=5= 4 =de que callen=, etc.: i.e. for talking face to face.

=5= 6 =Amanecerá Dios=, etc.: idiomatic expression used either for
postponing a disagreeable thing or for indicating an expectation of
something good impending. The impersonal verb expressing a phenomenon of
the sky is treated as personal with God as subject.

=5= 10 =uno piensa el bayo=, etc.: 'the bay horse thinks one thing, the
man who saddles him something else,' i.e. it takes two to make a
bargain.

=5= 12 =buen mozo=: 'fine fellow.'

=5= 15 =iba=: 'was'; cf. K. 389,_a_.

=5= 18 =echar por=: 'turn into.'

=5= 30 =ni=: 'not even.' R. 752.

=5= 33 =hombre de Dios=: 'man alive.' The word =hombre= is one of the
commonest interjectional expressions in Spanish, and is constantly used
with little or no sense of addressing a particular person; C. 237, 9.
The addition of =de Dios= merely strengthens it.

=6= 15 =veo=: 'I have seen.' Cf. p. 5, ll. 23, 24 ('have been traveling'
    
<<Page 14   |   Page 15   |   Page 16>>
Go to Page Index for Doña Perfecta

You are here --- [ Home / Author Index B / Benito Pérez Galdós / Doña Perfecta / Page #15 ]